Noviembre
HOY Y MAÑANA, EN ‘PARA VER TV DEBATES’ DE LA CNTV
Las palabras de grueso calibre y el homosexualismo, en la televisión colombiana
Lo importante no es presentar o no escenas fuertes o palabras de grueso calibre en nuestra televisión, sino la forma como se presentan, su justificación dentro de unos contenidos y la fidelidad con la historia que se cuenta.
De igual manera, es necesario educar a los televidentes, para que sean críticos frente a la programación que ven.
Estas fueron las más importantes conclusiones del programa ‘Para Ver TV Debates’, de la Comisión Nacional de Televisión, que será emitido este viernes 21 de noviembre, de 8:30 y 10:00 p.m., con repetición el sábado 22, de 9:30 a 11 p.m., por el Canal Institucional, que tuvo como temas centrales, el lenguaje fuerte utilizado en programas como ‘El cartel’, y las escenas homosexuales que se han presentado en la TV colombiana.
Al programa, que fue conducido por el comisionado Ricardo Galán, fueron invitados, Gustavo Bolívar, el escritor y libretista que inició en Colombia el uso del lenguaje de grueso calibre, en la serie ‘Pandillas, guerra y paz’; Mauricio Navas Talero, también libretista y director; Julián Arango, publicista y actor de ‘El Cartel’, y Félix Cantoni, reconocido psiquiatra.
El comisionado Galán contó inicialmente a los televidentes, que la idea de realizar este programa surgió a raíz del lenguaje fuerte utilizado en la reciente serie ‘El Cartel’, del Canal Caracol, que generó numerosas quejas de televidentes ante la Comisión Nacional de Televisión (CNTV).
El propio comisionado investigó y comprobó que el fenómeno del cambio de lenguaje por uno más fuerte estaba operando en algunos espacios de televisión, en países como Estados Unidos. Este hecho reforzó la necesidad de realizar un programa en ‘Para ver TV Debates’, que permitiera discutir la conveniencia o no de las groserías en la televisión colombiana.
Inicialmente, Galán hizo una introducción al tema, para lanzar la pregunta: ¿Se justifica el lenguaje fuerte, las groserías, en televisión?
Gustavo Bolívar respondió con la experiencia vivida en ‘Pandillas, guerra y paz’, al señalar que la idea era grabar una serie sobre situaciones de la vida real ocurridas en lugares como Ciudad Bolívar, en Bogotá, con algunos actores naturales. Al escribir los libretos, a Bolívar le pareció un crimen cambiar las palabras comunes de los pobladores de ese sector de la capital, especialmente los pandilleros. Dice haber entendido que utilizar su jerga, con términos como ‘pirobo’, ‘percanta’ y ‘pichurria’, enriquecía la serie, y hacía ver a sus actores mucho más reales. Pero nunca se usaron expresiones como ‘hijueputa’, sólo aquellos términos propios de los pandilleros. Tenía como objetivo llevar a la pantalla situaciones reales, no maquilladas”.
Luego de ‘Pandillas, guerra y paz’, Bolívar escribió la controvertida serie ‘Sin tetas no hay paraíso’, que también salió a la palestra en ‘Para ver TV Debates’.
Inicialmente, sobre el uso de la palabra ‘tetas’ y no ‘senos’, Bolívar cuenta que se decidió por esta palabra, cuando escuchó a un sobrino pedirle ‘teta’ a su mamá. “Qué va a ser una grosería si la dice con naturalidad un niño de dos años”, se explicó, y luego buscó en el diccionario y encontró que era castiza y no considerada vulgarismo por la Academia de la Lengua.
Mauricio Navas ponderó la posición de Bolívar y la consideró toda una tesis digna de ser respetada y estudiada. Para él, el debate no es si se utilizan o no palabras fuertes, sino cómo se utilizan, en qué contexto y con qué fidelidad frente a una realidad, que no es la plena, sino la que los libretistas, están llevando a la pantalla.
En relación con ‘Sin tetas no hay paraíso’, Navas Talero cree que fue una serie afortunada para nuestra televisión, porque abrió el debate. El libretista dice tener continuas discusiones con su colega Dago García, porque este considera que la educación está a cargo del ministerio del ramo y de las instituciones educativas, y él cree que los que hacen televisión son educadores, así no lo quieran ni lo sepan. Cuando se lleva a la pantalla alguna serie se presenta una realidad premeditada, ante la cual el televidente está inerme. El éxito de ‘Sin tetas no hay paraíso’, según Navas, fue que generó más preguntas que afirmaciones, y le dio la oportunidad a los televidentes de lanzar sus propios interrogantes.
Julián Arango contó que durante la grabación de ‘El Cartel’, en el cual él personificó a Guadaña, desde el comienzo se negó a decir las groserías que le correspondían, y en esto fue respetado, porque los actores se pueden negar a hacer determinadas cosas, si van en contra de sus principios y convicciones. Sin embargo, arrastrado por la oleada del grueso lenguaje utilizado, decidió de un momento a otro cambiar su lenguaje por uno más fuerte, pero el director se lo impidió, porque consideró que ya había demasiadas groserías en la serie.
El psiquiatra Félix Cantoni explicó desde su posición la razón de ser de las groserías. Dijo que el lenguaje no es fuerte ni violento, sólo propio, y quien lo utiliza se pone un disfraz para encubrir su vacío, esconder su debilidad y amedrentar al otro. ¿Debemos llevarlo a la pantalla?, se pregunta, y cree que se lleva a la pantalla con la intención de vender el producto ofrecido.
Ricardo Galán presenta el segundo tema del programa, el homosexualismo que empieza a aparecer en las historias de nuestra televisión. Cuenta Galán que así como en países como Estados Unidos el lenguaje fuerte y las escenas homosexuales ganan espacio, en Colombia ya hay series que presentan situaciones similares. ¿Estas escenas deben ser vedadas?, pregunta.
Responde inicialmente Mauricio Navas, con una tajante negativa. Cree que igual que con las groserías, el asunto está en cómo se hace, en qué contexto y de qué manera son asimiladas por los padres y los hijos, para que no causen desinformación y desconcierto. Por eso cree que debe haber unos convenios de entidades como la CNTV y los programadores para manejar escenas que cada vez resultan más normales, dentro de la apertura que ha tenido el mundo, pero que en este momento pueden ser perjudiciales. Es definitivo adelantar campañas educativas para que los televidentes colombianos puedan asimilar mejor los contenidos que se les presentan, que aumentan cada día y sin mayores controles.
Gustavo Bolívar dice que siempre se ha creído que cuando se incluyen escenas de cama, la sintonía aumenta, pero ocurre lo contrario, porque baja, de acuerdo con las continuas mediciones que se hacen. Esto significa que hay una reacción en contra de escenas que se presentan con un claro interés comercial, que al final no dan el resultado esperado. El problema frente a las escenas fuertes es que en la mayoría de nuestros hogares no existe un lenguaje fluido, entonces cada uno asimila a su manera lo que ve.
Julián Arango es el único de los presentes que ha realizado un papel homosexual, en la serie ‘Yo soy Betty, la fea’. Sobre esta experiencia, el actor cree no haber ofendido a alguien con su papel, porque fue más una caricatura que tenía como objetivo, divertir. Es cierto que tenía novio, pero nunca aparecieron en escenas comprometedoras. Era sólo una loca neurótica y simpática.
Ante las propuestas de actividades académicas a favor de una mayor educación de los televidentes, Ricardo Galán contó que este mes comenzará el programa El Boletín del Televidente, de la CNTV, que permitirá transmitir pautas educativas a los colombianos en materia de televisión.
Un último tema planteado por Ricardo Galán fue el de las diferencias de contenidos entre la TV Abierta y la TV por Suscripción. Para los asistentes al debate, el tratamiento debe ser igual, porque los destinatarios son los mismos. “Nosotros los libretistas escribimos en abstracto, para unos seres humanos que están al otro lado de la pantalla y de quienes no sabemos si pagan o no por el servicio. Por eso, la regulación y el tratamiento deben ser iguales”, señaló Mauricio Navas.
Este programa de ‘Para Ver TV Debates’ será emitido de nuevo más adelante, en horarios que se anunciarán con anticipación.
Destacados:
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“Debemos tomar en serio el papel de nodriza o niñera que ejerce la televisión en los hogares. Lo que el Estado tiene que hacer es educar al televidente, para que pueda comprender los cambios que registra la televisión, que está llegando por muchas vías”, |
Ricardo Galán, comisionado CNTV. |
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“Me parecía un crimen no utilizar las palabras de los pandilleros de nuestra serie, es decir maquillar una historia que era auténtica, más aún cuando estaban presentes los actores naturales de ‘Pandillas, guerra y paz’. Creo que la jerga usada enriqueció la serie. Como experiencia me queda el maquillaje que le puse a ‘Juego Limpio’, serie que escribí sobre las barras bravas del fútbol, a las que les cambié el lenguaje, y nadie me creyó” |
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Gustavo Bolívar, escritor y libretista |
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“El homosexualismo en la televisión debe ser presentado con delicadeza, con altura. Es cierto que nadie se vuelve homosexual si ve escenas en el TV, pero sí se puede inducir a los televidentes a ciertas conductas anormales, para darles a entender que son normales” |
Félix Cantoni, psiquiatra |
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“La televisión es como un invitado que llevamos a la casa, a la intimidad del hogar, a quien le exigimos buen comportamiento. Por eso nos molestamos cuando ese invitado hace cosas que no nos gustan o que resultan perjudiciales para nuestros hijos. Las groserías de ese invitado, por ejemplo, alteran la armonía del hogar” |
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Mauricio Navas, director y libretista |
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“Yo hice un personaje homosexual, Hugo Lombardi, en ‘Betty, la fea’, y creo que no ofendí a los televidentes, porque fue sólo divertido, caricaturesco. Creo que el secreto de cualquier puesta en escena está en la forma como se presentan y el respeto de los mensajes que envían” |
Julián Arango, publicista y actor |
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